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Logística venezolana “sobrevive” al entorno económico

El  Presidente de la Asociación de Logística de Venezuela (ALV), Eduardo Praselj, aseveró que el sector se ve gravemente impactado por el espiral inflacionario nacional

Hablar del sector logística venezolano requiere inicialmente identificar cuáles son las actividades que la compone y aclarar específicamente cuál es su función. De acuerdo con la Asociación de Logística de Venezuela (ALV), la cadena de logística son todas aquellas acciones que se hacen para entregar un bien o servicio a un consumidor, esto incluye la contratación de intermediarios. Los rubros tradicionales en el sector son el transporte y el almacenamiento, sin embargo también se incluye el manejo de inventarios, las operaciones de maquila y transbordo, los trámites de nacionalización de carga, los flujos de materiales y los flujos de información. De acuerdo con el marco jurídico vigente en el territorio nacional, no existe ninguna ley que defina qué es un operador logístico ni que defina el grado de integración que se requiera para que sean clasificados como tal. En el país existen empresas que realizan su proceso logístico completo, mientras que otras optan por tercerizar -parcial o completamente- la cadena de distribución de sus bienes o servicios.

El presidente de ALV, Eduardo Praselj, asegura que la palabra “sobrevivencia” es la que define el comportamiento del sector durante los 11 meses transcurridos del 2015. Puntualiza que la inflación “espasmódica” que rige el comportamiento del aparato productivo nacional dificulta el desarrollo de la actividad comercial en su sector e impide una planificación certera. Señala, además, que las políticas gubernamentales han impactado negativamente en rubros como el de almacenaje. No obstante, confía en que, la actividad  logística se mantendrá a flote aunque se profundicen las condiciones adversas que obstaculizan el rendimiento óptimo del sector.

¿Cómo mide el desempeño del sector logístico del año 2015?

—  Si lo medimos con la contabilidad nacional, para detectar la logística hay que ver el rubro de transporte y almacenamiento en el Producto Interno Bruto,  eso representa aproximadamente dos tercios de los costos totales de logísticas. El año pasado hubo una contracción del PIB de tres y tanto por ciento y el sector logístico se contrajo un poco más del ocho por ciento. Cuando la economía crece, la logística crece mucho más que la economía. Cuando la economía decrece, la logística se contrae más, es una especie de elemento más volátil. Esto quiere decir que es un sector que se ve más afectado por las crisis que otros sectores.

Si el sector se sometiera a una radiografía, ¿qué reflejaría?

—  La cara más evidente es el sector transporte. Es uno que está en dificultades muy importante. En Venezuela hay una baja importante del parque total de vehículos de carga. El parque total de transporte de carga ha bajado de 960 mil unidades en 2008 a 840 mil en el 2013, esas son las cifras disponibles. Mientras que el mercado de transporte pesado, que es el transporte que normalmente va a grandes distancias, básicamente en el 2008 había como 33 mil camiones y en 2015 hay unos 27 mil 500.

¿Y la actualización de flota?

—  Durante todos estos años la incorporación de nuevas unidades ha sido mucho menor. La desincorporación de camiones y lo que es el crecimiento de la actividad ha sido progresivo. Además, eso se ve agravado porque los vehículos no pueden funcionar por la falta de repuestos, que los dos elementos críticos son los neumáticos y las baterías.  Si a un transportista se le daña un caucho, el costo de reposición es mucho mayor que el flete que está cobrando, lo que se traduce en pérdidas. También están los mecanismos de canabalización de la flota. Hay otro fenómeno que está asociado que es el envejecimiento de la flota por no renovarla, lo que se traduce en menos unidades para prestar el servicio. El costo de mantenimiento es alto,  entonces tienes un activo con una menor capacidad para generar ingresos, que tiene unos costos de mantenimiento alto. Venezuela necesita aproximadamente 250 camiones pesados nuevos, al mes, incorporados. Las cifras hoy en día no llegan a 40 mensual. Hoy en día solo hay dos empresas que ensambla camiones pesados en el país y han desaparecido las importaciones de camiones pesados de todas las demás marcas. Tenemos una flota obsoleta, menos disponible y hoy en día adquirir un nuevo camión es difícil.

¿Qué más se reflejaría en esa radiografía de la logística venezolana?

—  El problema siguiente es el de falta de seguridad. En todo el mundo ocurren problemas de pérdida de la carga. En Venezuela una manera de medirlo es a través de las empresas de seguros.  Más o menos 70% de los siniestros tienen que ver con robo atracos y asaltos, y los accidentes de pérdida de carga como volcamiento o choques son menores. El grueso de las cifras son por inseguridad. Las respuestas, frente a esos problemas, son: escoltar camiones, disminuir el tamaño de la carga para disminuir el atractivo de los robos, gerenciar el riesgo y usar camiones cerrados en vez de abiertos. También vemos que mercancías que hace unos años se transportaban en gandolas, hoy en día se hacen en camiones, en vez de transportar 30 toneladas en un camión, lo hacen en 3camiones de 10 toneladas. Eso son restricciones adicionales y costos adicionales. En Venezuela una de las grandes restricciones es el problema del control de cambio. Eso impacta en posibilidades de actualizar equipos, sistemas, software, todo eso de alguna manera se ha convertido en barreras del sector para desempeñarse.

¿Cómo se ha desempeñado la logística en los puertos venezolanos?

 Normalmente llegan a los puertos del país muchos barcos con carga granulada. Cuando viene un barco granelero y se descarga muchas veces no hay la capacidad de generar la cadena de camiones para desocupar ese barco y las instalaciones. Así no se le puede dar entrada al barco siguiente y eso ocurre con cierta frecuencia en Puerto Cabello y otros puertos. Además, asociados con problemas de planificación porque llegan todos  los barcos al mismo tiempo y no hay capacidad de descargarlos y cuando se descargan no hay capacidad de evacuar la mercancía de la zona.

Tampoco escapan a la realidad inflacionaria…

— Había una cierta evolución de precios en los costos y tarifas del servicio, o sea un incremento mayor que la inflación pero que era algo progresivo. Lo que ha pasado el último año es que esto ha sido espasmódico.  Sobre todo que el elemento de escasez o los elementos de tasas de cambio implícitas hace que los costos brinquen de un día para otro. ¿Qué es lo que dicen los transportistas?, yo fijo un flete hoy y quizás mañana se me daña un caucho y se me incrementa en 30% lo que me costaba ayer. No solo es una inflación muy alta, sino muy espasmódica.

Entonces, ¿cómo se planifican si no tienen certeza para fijar costos?

— Difícil, muy difícil. Casi que la gente se planifica de huida. En este tipo de ambiente lo que hace la gente es  tomar las mejores decisiones en el momento con la información que tiene. Prácticamente se fijan las tarifas a corto plazo, mucha dificultad para establecer contratos y cuando los hay entonces tienen clausulas de revisión que son frecuentes. En el pasado nosotros hacíamos una comparación entre los fletes pagados contra los costos de transporte, había unos rubros donde los fletes reflejaban casi que todos los costos de transporte. En esencia lo que ocurre es que quien necesita transportar, paga lo que en el mercado en ese momento le pide.

En materia de almacenaje, ¿qué porcentaje de empresas trabajan con bajos inventarios para que el Gobierno no los tilde de acaparadores?

— Todo el mundo ha trabajado con los inventarios más bajo que pueda. Eso es una condición general porque además, como cualquier acusación de acaparamiento, tiene asociadas unas importantes multas pecuniarias o de cárcel. Entonces la gente trata de no exponerse a esa situación. En el caso de Venezuela, si me voy a unos niveles muy bajos de inventario para evitar acusaciones acaparamiento, el resultado es que la cadena de suministro empieza a tener fallas. El propósito del almacenaje es asegurar que siempre haya mercancía. Los consumidores exigen en muchos casos entregas más frecuentes de menores cantidades, tanto por problemas de capacidades de trabajo como para no ser acusados de acaparamiento. Hoy en día todo el mundo quiere tener los inventarios mínimos.

En síntesis, ¿Cómo se mejora el sector?

— Hay que estimular necesariamente la producción interna que dinamiza la economía  que aumenta el transporte de carga terrestre y aumenta la cantidad de productos y servicios distribuyéndose.

  ¿Es rentable invertir en el sector logístico?

 Habría que preguntar ¿a qué plazo? Y ¿con cuáles condiciones?

2 comments

  1. Quien es el autor del articulo y quien es el que entrevista a Sr. praselh? son datos muy relevantes que necesito mi proyecto de investigacion.

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