Spa para caballeros: una verdad a medias

Lo que para muchos es un establecimiento normal, para un grupo es un sitio de desahogo sexual y encuentro social

Un velo de misterio y curiosidad envuelve a un local de Sabana Grande que atrae a sus clientes con cantos de lujuria. Esta última palabra, lujuria, se transmite desde la lectura del nombre del establecimiento que evoca a un mítico dios griego del Olimpo, recordado por su virilidad y numerosos amoríos con mortales. Zeus, un nombre tan potente que genera sinapsis corporales y mentales intensas. En este lugar, la excitación automática, la ansiedad, el nerviosismo, la sudoración e hiperventilación son una de las tantas demostraciones fisiológicas de los clientes; manifestaciones que tienen al momento de quitarse toda la ropa y ponerse un pequeño retazo de tela, para sujetar en la cadera, y tapar su miembro parcialmente erecto.

El localZeus: steam´s house (casa de vapor) es un establecimiento cuya razón social es definida como un spa exclusivo para caballeros. Se encuentra en el sótano dos del Centro Profesional del Este de Sabana Grande, ubicado en la avenida Casanova con calle Villaflor. Los servicios que ofrecen son: masajes, gimnasio, tratamientos corporales, depilaciones, uso de la piscina olímpica, salas de vapor y saunas.

Es importante resaltar que en Venezuela el machismo es una tendencia que está arraigada profundamente en la familia y en el desenvolvimiento social de los individuos. Sus comportamientos siempre se orientarán a cumplir esta norma tácita. Tal como indica Mikel de Viana, sacerdote y docente de Sociología en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), en su obra La familia venezolana, la sociedad que conforma la pequeña Venecia se caracteriza por ser machista. Los negocios manejados por venezolanos no escapan a esta realidad. Sus maneras de convocar clientes se adaptan en función a las reglas de la sociedad a la que prestan el servicio. Así pues, el spa para caballeros Zeus trabaja  disfrazando su verdadera oferta por el rechazo que estas puedan ocasionar en la comunidad venezolana.

En Caracas, existen lugares donde la prostitución y los encuentros sexuales para personas de cualquier preferencia son algo común. El cliente es quien decide qué hacer en el local al que asiste. La única responsabilidad de los establecimientos que prestan sus espacios para estas prácticas, es la de cumplir con la normativa legal y de sanidad exigida por la ley para su correcto funcionamiento.

Carlos Colina, sociólogo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), es el editor y coautor del libro “Sabana Gay: Disidencia y Diversidad Sexual en la Ciudad” y “Babilonias”. En el último explica que el título de la obra  es un término que  identifica espacios a los que asisten homosexuales, como saunas, discotecas, plazas y bares. En Sabana Gay, Colina define los saunas como “un micromundo que reproduce al que está afuera, es tan conservador como el otro, la única diferencia es que tienen una hora de apertura y de cierre y se paga la hora. Con el pago de la entrada no se garantiza el encuentro sexual, hay que buscarlo o aceptarlo: el silencio y el énfasis en lo gestual prevalece en quien busca y acepta el encuentro sexual, la palabrería es mala señal, el toque casual es la llave maestra”.

Consumando el servicio

David Morales tiene 28 años y es alto, moreno y extrovertido. Su cuerpo es normal; no es musculoso ni robusto, mucho menos flácido. Se dedica al diseño gráfico, su orientación sexual es gay,  aunque, como explicó él, solo la mitad de sus conocidos lo saben.

Similar a una estrategia de mercadeo, el boca a boca es la manera cómo los integrantes de la comunidad GLBT (gay, lesbianas, bisexuales y transgénero) conocen los lugares a los que asisten personas con sus mismos gustos. El desconocimiento del procedimiento para entrar a estos sitios es un factor común, así como también el miedo que produce no saber qué esperar. “Cuando uno está en el mundo gay siempre se entera de las cosas. El ex de un amigo me preguntó si quería ir con él y accedí porque no sabía cómo era esa movida”, comentó el diseñador.

Por su parte, Abelardo Suárez, quien solicitó modificar su nombre, tiene 34 años y vive desde hace 12 en Caracas. Es administrador y abiertamente gay. Las facciones de su cara, al igual que su mentalidad, son muy europeas. Actualmente no es cliente asiduo de este local en el país; sin embargo, admitió que cada vez que viaja le gusta frecuentar este tipo de negocios en el exterior.

“Busqué el sauna con la finalidad de tener sexo. Aunque no era explícito, sí era un objetivo tácito. La idea era tener diversión traducida en sexo (…) Fui unas 10 veces, las primeras, mientras pagaba, estuve ansioso y excitado. Después me dirigía al casillero para cambiarme y ver. Yo fui por el morbo de observar otros cuerpos”, indicó el administrador.  

Casilleros tipo “lockers” donde guardan la ropa los clientes.

El elemento diferenciador de los servicios es un extra que hace que los clientes regresen al local. El toqueteo y las caricias lentas pero sugerentes de los masajistas, son las características que reafirman el verdadero sentido del spa. “Contraté servicios de masajes en donde sí hubo insinuaciones por parte de los masajistas. Siempre en el servicio hay una invitación indirecta, te tocan más de lo normal esperando más propina”,confesó Suárez.

A sus 28 años de edad, Enrique Becerra, quien cambió su nombre para declarar, es ingeniero de sistemas y cliente fijo del sauna Zeus. El ingeniero de piel morena, labios carnosos y músculos tonificados, aceptó que asiste una vez al mes al establecimiento para “cazar conejos” y satisfacer su líbido. “La última vez  fui porque quería tener relaciones sexuales. Cuando llego hago ejercicios, me cambio y bajo a cazar la presa del día. Veo como los demás se masturban y se tocan entre sí, eso me excita. Cuando consigo lo que busco, me le insinúo. Nunca me han dicho que no, siempre me cojo a alguien cuando voy”, relató Becerra.

Una vez que el cliente se ha cambiado, debe atravesar esa puerta para dirigirse a las demás áreas del Spa. El local aparentemente cuenta con tecnología que distorsiona las imágenes de las cámaras.

 Asimismo, Alberto García, cuyo nombre fue cambiado, de 38 años de edad es licenciado de mercadeo y también cliente frecuente del local.  Tuvo una relación amorosa con otro hombre por más de cinco años y cuando terminaron, su percepción de ver las cosas cambió. “Yo era una persona muy moralista. Criticaba a los hombres que decían que iban a los saunas. Mi exnovio, cuando terminamos, me recomendó que fuera al spa Zeus. Lo asumí como una experiencia personal para saber dónde estaban mis límites”, aseguró García. La última vez que asistió al establecimiento fue el 17 de junio. En esa ocasión no entró al sauna, ni se masturbó. No flirteó con nadie ni observó las relaciones sexuales de los asistentes; solo se sentó y se relajó en una de las tumbona de la piscina.

El silencio comunica

Cada grupo social tiene una manera particular de comunicarse. Es distintivo de ellos tener un vocabulario y una manera específica de emitir mensajes. La comprensión y recepción del mismo depende de si quien escucha o atiende conoce los códigos comunicacionales.

La comunicación en el sauna Zeus es muy diferente a la que se mantiene en otro tipo de establecimientos con instalaciones similares. Al ser un sitio donde los clientes van en busca de sexo con desconocidos, conversar, muchas veces no es una opción. Parte de la experiencia radica en la comunicación no verbal y el juego con los elementos de proxemia y kinesia entre los hombres en todas las áreas del spa. Miradas profundas, roces casuales y tropiezos pensados son las tres maneras de emitir mensajes en la espesura de la oscuridad y el vapor.

Alberto García mencionó que una de las maneras de expresar las ganas de fornicar es sentarse y esperar que otro hombre se siente al lado para frotarle la pierna, tocarle la rodilla o simplemente agarrarle el miembro.

En cambio, Becerra destacó que cuando está de cacería llega y toca sutilmente el cuerpo del otro. Si hay una respuesta afirmativa, besa a su presa. Lo manosea hasta que llegue el momento indicado de hacer la invitación a la cabina, para dar por recibido y descifrado el mensaje.

Bajo la lupa de Hipócrates  

En Venezuela, para que un establecimiento de cualquier tipo pueda funcionar legalmente, debe cumplir con una serie de requisitos legales y sanitarios para abrir sus puertas al público. Es importante que estos locales cumplan con las normas de salubridad establecidas por el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS).

Gaceta Oficial 37.144, publicada en el año 2001

En la Gaceta Oficial 37.144, publicada el 20 de febrero de 2001, clasifican a los establecimientos de estética humana en cuatro categorías: a) Barberías, salones de belleza y peluquerías; b) Manicuría y Pedicuría; C) Gimnasios, salas de masajes y spas; d) afines y similares.

Rosana Salvatierra, coordinadora de establecimientos de salud del MPPS, informó que desde el comienzo del año el ministerio se abrió la convocatoria para que los locales que se clasifiquen como spas se registren en este ente; sin embargo, hasta la fecha ninguno de estos está inscrito, “mucho menos un spa solo para caballeros”.

Si el espacio físico de un establecimiento cumple con las normas establecidas por el órgano regulador, es poco probable que la transmisión de enfermedades sea alta. Al ser un sitio donde hay humedad y vapor es factible que aumente el número de bacterias que habitan en el lugar.

Según el  “Manual para la prevención y control de la legionelosis, aspergilosis y tubercolosis en instalaciones sanitarias”,  la legionelosis es una enfermedad que puede transmitirse en los spas con más frecuencia. La reproducción de su bacteria es rápida en las aguas calientes y estancadas, así como también en  las de ciertos sistemas de conducción y tanques del líquido caliente. Cualquier persona puede contaminarse de la afección del legionario; aquellos con diabetes o VIH son más propensos a contraerla. Su transmisión es aérea, principalmente cuando las personas inhalan aerosoles que contienen agua o incluso en las salas de vapores.

Quienes asisten a lugares de este tipo deciden si consumar o no el acto sexual. Más allá de si lo hacen, lo importante es que utilicen preservativos y las medidas pertinentes para evitar el contagio de cualquier tipo de enfermedad. Becerra, García, Morales y Suárez coincidieron que en sus visitas al Zeus han observado, en numerosas ocasiones, a individuos que tienen relaciones sin protección. De la misma manera, todos señalaron que en el local no tiene a la venta condones pero sí licores; algo inconsistente con los servicios ofrecidos.

Desnudando a Babilonia

Lo que a los ojos de los demás parece normal no siempre lo es. En el spa Zeus hay una verdad escondida detrás de una puerta biselada y custodiada por un vigilante de aproximadamente 70 años, una realidad que muchas personas ignoran y que los curiosos exploran.

Para ingresar y descubrir qué pasa en este lugar, solo se debe tocar el timbre que se encuentra al lado de la puerta. Una vez adentro, al hacer un recorrido rápido por las paredes se lee un cartel que dice: “Nuestro staff de masajistas”, acompañados por las fotos de los hombres que realizan los masajes a los interesados en este servicio.

Las tarifas oscilan entre los 130 y 150 Bs, dependiendo si se quiere un casillero o cubículo. Una vez realizado el pago, el recepcionista entrega al cliente una bolsa negra de supermercado con un trozo de tela, que simula un pareo, una toalla y la llave correspondiente al casillero o cabina asignada.

Puerta que da al área del gimnasio. Las fotos se ven mal porque hay aparatos electrónicos que distorsionan las imágenes

Antes de hacer uso de los servicios es necesario quitarse la ropa delante de los demás clientes y ponerse la indumentaria asignada. Las miradas comienzan desde este proceso; todo el mundo que se encuentra en la misma habitación está pendiente de lo que hace el resto de las personas, sobre todo detallando y memorizando el cuerpo de quienes los rodean.

Al terminar de desvestirse, el curioso puede hacer uso de cualquiera de las instalaciones del local. En el área de la piscina, lo primero que salta a la mirada de las personas, que van por primera vez, es un cartel azul con letras blancas que da la bienvenida a sus clientes diciendo: “Usted entra a la piscina bajo su propio riesgo, no nos hacemos responsables por lo que le pueda pasar”.

En el mismo sitio se encuentra la fuente de soda, atendida por un señor obeso y canoso. Aunque no muestran el expendio de licores en ninguna pared, en el establecimiento venden un máximo de seis cervezas por persona, así como refrescos y chucherías.

Espacio de la piscina en el 2do piso del sauna Zeus. Esta imágen se consiguió en internet.

“Sala de vapor” es el nombre de una puerta gris ubicada detrás de la fuente de soda. Al abrirla es automático el choque del aire caliente con la cara. Los ojos deben acostumbrarse a la poca, por no decir inexistente, luz de la habitación. El silencio es interrumpido por el sonido del vapor saliendo de una tubería invisible; sin embargo, este no es el único ruido predominante, sino los gemidos y respiraciones agitadas de los otros hombres que se encuentran en dicho recinto.

A lo largo del recorrido por el lugar, que simula un laberinto, la vista se va acostumbrando a la falta de luz. Los contornos comienzan a dibujarse, no hay detalles, pero sí puntos referenciales. Con el tiempo, aparecen de la nada diversas escenas: hombres arrodillados frente a otros en medio de la oscuridad, sujetos apoyados contra la pared siendo penetrados sin condón por otros, y besos que involucran más de dos lenguas.

Este video fue realizado por los autores de este artículo para darle al lector una aproximación del espacio del local

Mentalidad caducada

Los prejuicios que existen en la sociedad venezolana sobre algunos temas, como  la homosexualidad, ha llevado a varios negocios a trabajar con una oferta de servicios muy distante a los verdaderos. El machismo es la razón en la que coinciden Morales, Suárez, García y Becerra por la que no se expresa tan abiertamente lo que ocurre dentro del local.

“Si esto fuera como en otros países, donde la homosexualidad no es un tema tabú porque la sociedad no es machista, no existiera un encubrimiento por parte del spa”, explicó Becerra. En el mundo hay países donde ser gay no es una preferencia sexual que excluye ni condiciona el comportamiento de los establecimientos para comunicar la realidad de sus instalaciones. “En España uno va en el metro y ve la publicidad de los saunas gays y sus promociones para los clientes”, relató Suárez al comparar el servicio venezolano con sus experiencias en el exterior.

Un local que disfrace sus servicios por la reacción que puedan tener los habitantes de una localidad es una situación que debe evitarse. Esto, incide en que el miedo a hacerse notar trabe los procedimientos pertinentes de registro y control  por parte de los organismos gubernamentales encargados de velar por el correcto funcionamiento de los establecimientos.

“Debería existir una campaña de responsabilidad social que incite al uso de condones, así como facilitar la venta de los mismos. A los que he ido en España, Nueva York y Portugal regalan los preservativos (…) En el exterior los hombres que fornican sin condón lo deciden porque es una tendencia sexual como el masoquismo. En Venezuela, la práctica responde más al olvido y a la ignorancia”, expuso Suárez.

Cada quien tiene el derecho de escoger su preferencia sexual. En la medida que la sociedad acepte las diferencias de las personas que la conforman, y deje de lado la mentalidad prejuiciosa, menos tabúes y misterios existirán en locales como el spa para caballeros Zeus.

Reportaje de investigación realizado por Oswaldo Avendaño y Andrea Vera

5 comments

  1. Hola, Oswaldo:

    Sería súper interesante que le colocaras tu nombre al blog, por algún lugar, para saber que es tuyo. Dices qué te gusta, cuáles son tus tweets, pero no terminas de colocar tu nombre completo.

    Más allá de eso, te felicito por el esfuerzo y la dedicación que tuviste con esta entrega porque la imagen web hace que crezca muchísimo todo lo que escribiste. La escogencia de las palabras que resaltaste, el video / simulación que hiciste y los hipervínculos (aunque algunos no me abrieron) reflejan que cuando uno quiere hacer las cosas bien, puede hacerlo y lograrlo sin mayores obstáculos.

    Te mando un abrazo y fue un placer.
    MaR.-

  2. llame, y me dieron toda la informacion pertinente. Soy hombre y estoy muy interesado en conocer el sitio, no se que pueda pasar pero la idea es atractiva.

  3. al leer este documento a despertado en mi mayor curiosidad por ir a un spa y a ese que es muy famoso, pero he tenido miedo. gracias por explicar que es un spa, ire a ver que tal me va.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s